Ensueño

Venir a Europa fue la excusa para dejar atrás una vida que ya no quería. No era necesario tanto, pero necesitaba reinventarme.

Vine para obligarme a vivir de otra manera. Quería empezar de cero, desconectarme. Reconectar con el arte y mi apetito creativo. Explorar un poco de mundo, descubrir mis raíces, y en medio del caos, con suerte, encontrarme.

Vine a buscar muchas cosas y vine con un plan. Ese plan tenía una primera etapa de tres meses que pasaron volando. Pudimos seguir un mes más y llegó el momento de decidir. ¿Nos quedamos o nos vamos?

All in. Todavía no es momento de volver.

Uruguay se siente como algo muy lejano, pero no por la distancia. Es un sentimiento extraño. Parece que todo está por terminar en cualquier momento, y que alguna fuerza invisible me va a transportar de vuelta a Montevideo y voy a volver a como estaba antes, como si no hubiera pasado nada. Por momentos la realidad me agarra desprevenido y me sorprende. Siento que estoy en un sueño. Despierto y me cuesta creer que estoy acá, haciendo esto.

He estado reflexionando bastante sobre el éxito y el fracaso: qué pasa si, después de haber dejado a mi familia y amigos, haber renunciado a mi trabajo, haber vendido todo y haberme gastado toda la plata; vuelvo con las manos vacías, sin oro, sin nada que mostrar.

Hay miedos muy absurdos. Viví. ¿Eso no es tener éxito?

Saignon, Francia