Llegué a Suiza. Tercer voluntariado de este viaje, en el increíble Camping Lazy Rancho en Interlaken.
Por fin puedo instalarme en un lugar y dejar de viajar por un rato. Este es un momento para disfrutar y seguir construyendo la nueva vida, pero sobre todo es momento para descansar y reconectarme conmigo mismo. Las últimas semanas fueron intensas, física y emocionalmente.
Cuando la realidad supera la ficción, cuando amanezco con vista al espectacular paisaje de los alpes suizos, y cuando hay tanto por descubrir, es fácil olvidarme de lo esencial, de lo que me hace ser quien soy y lo que necesito para sentirme bien:
- Escribir en mi diario
- Salir a caminar o andar en bicicleta
- Escuchar música
- Escribir entradas de blog
- Leer un libro
- Sentarme a disfrutar el silencio y la belleza de la naturaleza
- Pasar tiempo solo
- Crear cosas nuevas
No quiero operar con mentalidad de escasez, pero todo no se puede. Siempre tendré que elegir, no importa donde esté.
En esta etapa, en la que empiezo a bajar la velocidad, no tengo un trabajo estable, pero tampoco estoy de vacaciones, empiezo a preguntarme:
¿Y ahora qué? ¿Quién soy? ¿Qué hago?
