Tres años ya desde que dejé la Tierra.
Voy flotando en el vacío, en la oscuridad, viajando a miles de kilómetros por hora. Esquivando asteroides, expuesto al frío y la radiación en el silencio del espacio. Explorando el límite, estudiando el tiempo.
Hacia la nada. Arriesgando todo en busca de un descubrimiento; una molécula, una célula, un indicio, algo. Algo que justifique la misión. Algo que mostrarle a los hijos de mis nietos.