La mediocridad es incomoda porque es real, es todo lo que hay que atravesar en el camino a la excelencia:
Forcejear con la frustración, convivir con la soledad, tolerar el dolor, mirar el miedo a los ojos.
La mediocridad es incomoda porque es real, es todo lo que hay que atravesar en el camino a la excelencia:
Forcejear con la frustración, convivir con la soledad, tolerar el dolor, mirar el miedo a los ojos.