Humildad

Tendría unos meses cuando empecé a gatear y cerca de un año cuando aprendí a caminar. A medida que fui agarrando confianza me lancé a correr. La felicidad que tendría, lamentablemente no me acuerdo. Cuando quise acordar estaba andando en bicicleta y al poco tiempo me sacaron las rueditas y aprendí a equilibrarme. Momento épico en la vida de cualquier ser humano.

Pocas cosas me hacen sentir tan libre como andar en bicicleta. El mejor invento de la humanidad. Hoy es una extensión de mi cuerpo, se maneja sola mientras voy disfrutando la vista, el viento, el movimiento de las piernas y el flujo de mi respiración. Debo tener miles de horas andando en bicicleta y unas cuantas decenas de caídas. Apenas hace unos años me di cuenta que podía andar sin manos. Todo muy lindo, pero es consecuencia de un recorrido.

Hoy aprobé la mitad de la prueba de manejo, me fue bien en estacionamiento y reversa, pero cometí errores en la calle. El mes que viene es la revancha.

Aprobar el 50% puede parecer medio fracaso, pero es un paso intermedio. La primera etapa es obtener el permiso de conducir. La segunda es salir a la calle solo, ahí empieza el verdadero aprendizaje. La tercera es transformarme en máquina, ser uno con el vehículo, lograr esa simbiosis que tengo con la bicicleta.

Nada que valga el esfuerzo es de la noche a la mañana. Las habilidades necesitan práctica. Mucha prueba y error, perseverancia, foco. Tiempo para descubrir qué funciona y qué no.

Si hay algo que me dejó esta experiencia es un baldazo de humildad. Una vocecita en mi cabeza que dice —Hey, dale suave, no era tan fácil como creías.

El problema es querer las cosas ya.

La trampa, como siempre, son las expectativas. A mayor expectativa, mayor desilusión. Esto no significa no tener objetivos ni ambiciones. Significa que tengo que poner la atención y la energía en mis acciones, no en lo que espero que suceda. Hacer lo mejor que puedo hoy, aprender y seguir avanzando.

El obstáculo está adentro, se llama soberbia. Es no quererme lo suficiente como para darme el tiempo que necesito.

La humildad es el camino, siempre, en cualquier ámbito de la vida.