La vida fluye como un río por el camino de menor resistencia.
Cuando ordeno mis prioridades todo empieza a caer en su lugar.
Atraigo lo que estoy siendo, sostengo lo que realmente soy.
Lo que soy siempre va conmigo, no necesito perseguirlo.
La vida fluye como un río por el camino de menor resistencia.
Cuando ordeno mis prioridades todo empieza a caer en su lugar.
Atraigo lo que estoy siendo, sostengo lo que realmente soy.
Lo que soy siempre va conmigo, no necesito perseguirlo.
La identidad es el personaje que adoptamos en el juego de la vida.
¿Cómo quiero jugar?
Puedo ser una víctima de las circunstancias o puedo ser el protagonista de mi vida y decidir quien ser, que hacer y como responder a cada situación.
La dificultad puede ser síntoma de progreso. Voy subiendo la vara, voy aprendiendo lo que necesito saber para pasar al próximo nivel, voy viendo los desafíos que estoy en condiciones de afrontar.
Una vida plena es un objetivo a largo plazo y un compromiso diario. Las decisiones de hoy definen la realidad de mañana.
Aprender duele, no aprender duele más.
No puedo negar lo que es, solo puedo aceptarlo o padecerlo.
Solo desde la aceptación es que puedo ver las cosas con claridad y entender cuál es el cambio necesario.
Hay solo dos formas de mejorar cualquier situación; o cambio el sistema externo, o sea la realidad que me rodea, o cambio mi sistema interno, las expectativas, los juicios, como veo los desafíos, mi modelo de mundo.
No soy omnipotente, mi influencia tiene un límite. Lamentablemente, hay veces que no alcanza con dar lo mejor. No todo se resuelve con optimismo y buenas intenciones, no todo depende de mi. Llego hasta donde puedo, hasta donde alcanzo con la mano, hasta donde termina mi paz.
Aprenderé lo que tenga que aprender.
No creé el mundo, pero creo mi realidad.
Diciembre puede ser un infierno o puede ser un purgatorio:
«Sal benévolo de una vida en la que también muere el que actúa, y hazlo además satisfecho con los impedimentos».
—Marco Aurelio
Encontré esto en el canal de Lefie y me encantó la idea, reemplazar o complementar la Vision Board con un mazo de cartas personalizado. Podés usarlo como quieras: escribir recordatorios, frases, objetivos, preguntas, hacer esquemas o dibujos, pegar imágenes, etc. Lo que sea que te funcione mejor, las posibilidades son infinitas.
Las ventajas de usar un mazo de cartas es que es mucho más portátil, versátil y privado que una Vision Board, es muy cómo llevarlo a todos lados, no está a la vista para cada persona que visite tu casa y se puede actualizar en cualquier momento reemplazando las tarjetas que ya no te sean útiles, por ejemplo cuando alcances un objetivo o cuando alguna idea empiece a quedar obsoleta.
Las tarjetas pueden ser simplemente hojas de papel o cartulina cortadas del tamaño que quieras. Yo encontré las típicas Index Cards que se ven en las películas, en Mosca las venden como Ficha de Biblioteca, también se pueden comprar por internet.
Ya gasté un paquete de 25 tarjetas y pienso comprar al menos 50 más para seguir experimentando. Tengo algunas ideas para agregar, por ejemplo los objetivos para el 2025 en una misma tarjeta.
Comparto algunos ejemplos, cada punto es una tarjeta:
.jpeg)
Te perdono, hiciste lo mejor que pudiste.
Te agradezco, sin vos hoy no sería quien soy.

Estoy enfrentando desafíos internos importantes; cambio de profesión, cambio de creencias, superando inseguridades y traumas, construyendo nuevas relaciones, fijando nuevos objetivos, renovando el aire, empezando otra vida.
Esto hace que a veces me pierda un poco, me olvide quien soy, y actúe en contra de mi valores, mi ética y mi principio rector.
Me vi intentando mostrar algo que no es, siendo alguien que no soy, dejándome a un lado por miedo al rechazo, o por miedo a perder algo que nunca tuve. Es como si de repente me olvidara que la vida que tengo y la persona que soy también es producto de decisiones que he tomado, decisiones conscientes y muy bien consideradas, pensadas a largo plazo, alineadas con mi plan de vida.
La solución siempre fue reconectar conmigo mismo, volver a mi centro, recuperar la seguridad de adentro hacia afuera.
Si no tengo claro quien soy y no estoy seguro de lo que valgo como persona, no hay título, cargo, apartamento, auto, fama, estatus, oro ni plata que puedan hacerme sentir en paz conmigo mismo, confiado, y listo para resolver cualquier acertijo que la vida me proponga.
La única fuente inagotable de paz y seguridad que tengo es todo eso que he logrado viviendo, enfrentando miedos y trabajando mis emociones. Todo eso que ya no puedo perder y que no se puede comprar en el supermercado; mis valores, mis virtudes, mis cualidades, las decisiones que tomo, las historias que me cuento, el amor que me tengo, el respeto que merezco.
Ser yo, es la única actitud que necesito.